«En tu abrazo, Jesús, todo se multiplica»: así vivimos la 52ª Peregrinación de la Juventud
El sábado 26 de septiembre se realizó una nueva edición de la Peregrinación de la Juventud, organizada por una comisión directiva de la Pastoral de la Juventud, que este año cumplió 52 años llevando a cientos de jóvenes desde el Parque 9 de Julio hasta la Parroquia Nuestra Señora de la Caridad. Apóstoles de Lourdes estuvo presente, casi todos del grupo Pescadores acompañado de Jorgito (Seminarista que forma parte aun de nuestro grupo).
La convocatoria fue a las 9 de la mañana en el Parque 9 de Julio, donde los peregrinos compartieron un desayuno comunitario y un momento de animación antes de largar la caminata, ya pasadas las 10:30. El lema de este año fue «En tu abrazo, Jesús, todo se multiplica».
Apóstoles no caminó solo: se sumaron también Misioneros Lurdistas, Jóvenes Salesianos, Acción Católica y decenas de grupos y movimientos juveniles de distintas parroquias, todos unidos en una misma caravana.
Durante el recorrido, cada uno llevó lo suyo —remeras y gorras propias, sin mayores distintivos— y no faltaron los cantos: «Jesús te seguiré», «Granito de mostaza», «Jesús estás pasando por aquí» y «Ven, fuego, ven» acompañaron buena parte del camino.
La Pastoral de la Juventud propuso, además, distintas dinámicas a lo largo del trayecto: hubo representaciones y actuaciones, un momento para escribir intenciones personales en las pulseras que llevaban puestas, y en una de las paradas repartieron tizas para que cada uno dibujara un corazón y anotara dentro los nombres de personas enfermas o por las que quisiera rezar.
Pero lo más especial de esta edición fue, sin dudas, la adoración: durante unas dos cuadras, Jesús Eucaristía acompañó a los peregrinos mientras caminaban, cantaban y adoraban. Fue una experiencia que este año se vivió por primera vez y que dejó una marca profunda en todos los que participaron.
La parada para comer, hidratarse y descansar fue en el Colegio Nuestra Señora de Luján, en Villa Luján, y duró alrededor de una hora. Los recibieron muy bien, y ese rato sirvió para recuperar fuerzas antes de retomar la marcha.
Alrededor de las 17 horas, después de unos ocho kilómetros de caminata, llegaron hata el predio frentea a la Parroquia Nuestra Señora de la Caridad (Yerba Buena). Tras unos minutos para acomodarse, el obispo auxiliar Monseñor Roberto Ferrari dirigió unas palabras antes de que comenzara la Santa Misa. El día cerró con un festival joven y compartiendo cosas ricas para comer.
El clima no dio tregua: con cerca de 35 grados y el sol a pleno, la caminata se sintió pesada. Sin embargo, nunca faltaron esas ganas de seguir peregrinando todos juntos, gente predispuesta a ayudar, agua… mcuha agua…lo que permitió sobrellevar el calor y que más de 200 jóvenes puedan vivir esta experiencia plenamente.
Para Apóstoles, sumarse cada año a esta peregrinación significa, ante todo, salir al encuentro de toda la Iglesia y compartir su carisma junto a otros movimientos y grupos parroquiales, haciéndose uno solo con ellos en el camino. Como resumen de la jornada, algo quedó claro una vez más: seguir a Jesús no implica dejar de ser joven, de cantar, de saltar y de reír. Al contrario, se puede vivir la fe a pleno, con toda la pasión y toda la alegría.
El cansancio y el calor se hicieron sentir en más de un tramo, pero durante la Misa y la adoración, muchos coinciden en que ni siquiera se sentían las piernas. Así, entre anécdotas, cantos y mucho sol, la jornada dejó, una vez más, el corazón de todos bien encendido.