Noticia 31/08/2026

150 corazones, una sola paz: así fue nuestro taller en la Semana Bíblica Arquidiocesana

El viernes 28 de agosto, Apóstoles de Lourdes tuvo el honor de cerrar la XXVI Semana Bíblica Arquidiocesana, un ciclo organizado por la Animación Bíblica Pastoral (ABP) de la Arquidiócesis de Tucumán bajo el lema “La Paz en la Biblia y su contexto”. Después de los talleres brindados por la Hna. Mariana Zossi OP y el Pbro. Leonardo Valoy en los días previos, nos tocó a nosotros llevar adelante el cierre, con un taller bíblico-experiencial que reunió a alrededor de 150 personas en el Salón del Seminario Menor.

El equipo estuvo conformado, en la parte formativa, por Lili Stordeur, Francisco Forenza, Jorgito Valdecantos y Cande Moyano, con el acompañamiento en organización y ambientación de Laura Sawaya, Gabriela Cornejo, Luli Paz, Lucía Sáenz, Andrea Aversano y Cecilia Crespo.

Aunque en el afiche oficial el taller se presentó como “La Paz en medio: de las puertas cerradas a la misión”, puertas adentro lo llamaron “La Paz del Resucitado y las 4 puertas”, tomando como base el pasaje de Juan 20, 19-28: el momento en que los discípulos, encerrados por miedo detrás de una puerta cerrada, reciben la visita de Jesús resucitado, que se pone en medio de ellos y les regala la paz.

A partir de ahí, la propuesta fue ir abriendo, de a una, cuatro puertas distintas: la puerta del miedo, la del dolor y las heridas (así como Jesús les mostró las suyas), la puerta de la misión, que invita a salir, y la puerta del perdón, porque, como explican desde el equipo, “la paz sin perdón no funciona”.

No se trató de una charla ni de una clase, sino de una experiencia. A través del método de la Lectio Divina —lectura, comprensión, oración, contemplación y acción— se buscó que cada uno pudiera vivir en carne propia esa misma paz que Jesús les regaló a los discípulos: no una paz cualquiera, sino la paz de Dios, un regalo que hay que sostener incluso en medio de las tribulaciones. El taller cerró con la Adoración al Santísimo.

El encuentro estuvo abierto al público en general, con jóvenes y adultos de distintas parroquias y movimientos: Apóstoles fue el único grupo invitado a participar de esta edición de la Semana Bíblica. La participación fue enorme, y muchos de los presentes se acercaron después para invitar al equipo a repetir la experiencia en sus propias capillas y parroquias.

El momento que más marcó a todos fue, sin dudas, la adoración final. Nadie esperaba que la experiencia terminara así, y se pudo ver con claridad la transformación en cada uno de los presentes: mucha emoción, mucho amor y mucho agradecimiento hacia el Señor.

Así lo vivió, en primera persona, Cande Moyano, una de las que dio el taller: “Uno a veces llega a estas misiones a full, con la cabeza llena de cosas desde lo familiar y lo laboral, muy acelerada. Ese mismo día me surgió un problema laboral que me quitó la paz, y estaba muy preocupada por encontrar la solución. Vivir esta experiencia de paz fue un cambio increíble: creo que fui a la que más le llegó. Hoy entiendo que fue Dios quien me invitó a dar este taller, porque era yo la que más lo necesitaba. Ahora estoy tranquila, sabiendo que todo se resuelve”.

Hubo, además, una sorpresa que nadie vio venir: entre el público, de pura casualidad, estaba una monja misionera en África, que había ido a acompañar a una amiga. Al finalizar, dio un testimonio que dejó a todos en silencio, sobre el valor de la paz en la zona de guerra donde vive, en medio de la persecución que sufren los cristianos allí.

“Llegó Jesús y, poniéndose en medio, les dijo: La paz esté con ustedes”. — Juan 20

Para Apóstoles, cerrar esta Semana Bíblica fue un enorme honor, pero también una gran responsabilidad. Desde el equipo dejan una invitación a toda la comunidad: sumarse a las actividades que organiza la Animación Bíblica Pastoral (ABP) de la Arquidiócesis, un espacio hermoso para seguir formándose y encontrándose con la Palabra.

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