Misa de bandas
El pasado domingo 22 de agosto, pudimos vivir como Apóstoles nuestra tan especial Misa de Bandas en la Parroquia Corazón de María. Seguramente se preguntarán de qué se trata, ¡aquí te contamos un poco!. Es el momento del año donde nos juntamos como grupo y renovamos nuestro Sí a Dios y a Apóstoles como comunidad y carisma; y lo hacemos por medio un símbolo muy importante: La Banda.
La banda es servicio, es crecimiento personal, es el SELLO que tenemos como familia. Hay distintos colores, que corresponden a los distintos grupos en los que se divide Apóstoles (Llamitas, Mensajeros, Pescadores, entre otros) . Cada año, los nuevos integrantes tienen una mención especial, ya que reciben por primera vez este emblema que los acompañará y será reflejo de su crecimiento espiritual y formativo.
Este año compartimos una celebración distinta, no solo porque el 2020 nos quitó este momento tan especial, si no porque esta misa tenía un tinte único. En esta ocasión homenajeamos a un Apóstol de lujo, a nuestro querido Jero. Jero, que nos miró con amor desde otro lado, y a quien pudimos regalarle, por medio de un signo, su banda de apóstol fiel de Cristo. La banda más especial, la banda de quien se sabe misionero y no lo duda. La banda del más valiente, fuerte y entregado.
Junto a su familia, encomendamos a Jero todas las misiones y proyectos de Apóstoles, seguros de que su fuerza nos acompañará a cada paso, y agradecidos de tenerlo en cielo como custodio y amigo.
Gracias a Dios, pudimos compartir también un “festejo” en nuestra sede. Fue un volver a encontrarnos entre música y canto, ver la mezcla de edades tan grande y linda que hay en el grupo… fue volver a sentir ese “gusto” a Apóstoles que se experimenta cuando nos reunimos en pos de ese amor a Cristo que nos une. Fue un reencuentro increíble. Una caricia al alma.
Este domingo fue mágico para todos nosotros como Apóstoles, y esperamos de corazón que vengan más momentos como éste.