Una Pascua Diferente
Esta Semana Santa, desde el miércoles 5 al domingo 9 de abril, jóvenes de diferentes edades y partes de la provincia pudieron ser parte del encuentro que se realiza anualmente en esta época del año: Pascua Jóven. Éste es un retiro de alto impacto en el que participan adolescentes de 5to y 6to año de secundaria (pascuantes) y en un caso especial de este 2023, también participaron algunos jóvenes del primer año universitario.
Para que Pascua Joven sea posible se necesita de todo un equipo: coordinadores, servidores y organizadores. Se distribuyen dos coordinadores por grupo de aproximadamente ocho pascuantes, y estos resultan ser guías para ellos a lo largo del retiro, iniciando y reflexionando cada dinámica. Además, los servidores cumplen un papel fundamental, ya que a través de su servicio y amor, reflejan la alegría de ser cristianos, siendo ellos también los que con atención asistían a todo aquel que los necesitaban para que todos puedan vivirlo de la mejor manera. Y por último, uno de los trabajos más grandes, el de los organizadores, que desde meses atrás vienen soñando y rezando este retiro. El conjunto de cada uno de ellos fue lo que hizo de estos días algo único.
Además, a lo largo del retiro estaba la posibilidad de confesarse y de acudir a la Pastoral de Escucha (personas capacitadas para escuchar a quien lo requería).
El miércoles se inició con un momento de animación, lleno de canto, baile y juegos. Luego se vivió una actuación del llamado de Jesús a Pedro a echar sus redes mar adentro, con lo que más tarde se realizó una reflexión grupal y personal.
Al día siguiente se realizaron juegos en equipo, que más tarde se acompañaron con un desierto (reflexiones personales que se realizan en un lugar silencioso para poder escuchar a Dios). Después se celebró la Misa de Jueves Santo en la que se dedicó un momento al "lavatorio de los pies". Y Para terminar la jornada, se representaron las primeras tres estaciones del Vía Crucis y luego, una Adoración al Santísimo.
Llegado el Viernes Santo, un día lleno de emociones en el que nos centramos en la Cruz, pudimos observar a Cristo ahí, y reflexionar de diversas maneras sobre nuestra propia forma de actuar en el día a día. Luego, se realizó la celebración de la Palabra, seguida de un momento especial para venerar a la Cruz. Para finalizar el día, se hizo una puesta en común en grupos y se actuaron las últimas estaciones del Vía Crucis.
Y ya casi alcanzando el final de esta experiencia, se comenzó aquél Sábado Santo interpretando la importancia del Rosario y del papel de María, tanto en el camino de la Cruz de Jesús como en el nuestro. En este día tan importante nos sentimos acompañados de nuestra Madre la Virgen, y le encomendamos nuestras intenciones. Al anochecer, todos nos unimos y compartimos la Misa de la Vigilia de Pascua.
El Domingo de Resurrección tuvo inicio con una pequeña actuación, seguida del último desierto del retiro. Con este, cada grupo pudo dar un cierre de lo que fue el retiro, una puesta en común y la despedida propiamente dicha. Pero este día de alegría debía acompañarse con la Santa Misa, que una vez llegada a su fin, se bailó y se cantó una vez más, ahora acompañados por familiares.
Agustina Chavanne nos cuenta:
"Dejate sorprender" es una frase que constantemente se repetía a lo largo del retiro, desde cuando preguntabas qué se iba a almorzar hasta cuando querías saber que dinámica seguía. Al principio no lo entendía pero tampoco sabía muy bien que hacía ahí. No pasó mucho tiempo hasta que comprendí que todos estábamos en Pascua Joven por lo mismo, Él nos llama a su encuentro, para que escuchemos lo que tiene para decir a cada uno. Puedo afirmar que el retiro te cambia en todo sentido. Si hace dos semanas alguien me hubiera dicho que iba a estar abrazando y llorando con gente desconocida y que en cada uno de ellos lo iba a encontrar a Dios, no lo hubiese creído. Quién iba a saber que me iba a encariñar tanto con personas que hace menos de un mes no conocía y que iba a ser tan feliz con ellos en el transcurso de pocos días, hallando a Dios en cada uno de los presentes, en cada momento y en cada oración. Jamás hubiera pensado que aquella frase tan frecuente era la descripción perfecta de Pascua Joven: lleno de sorpresas.
"Me amó y se entregó por mí" (Gálatas 2,20)