Noticia 15/05/2025

“YO SOY EL BUEN PASTOR”: VIGILIA, FE Y UN MENSAJE QUE JESÚS TIENE PARA VOS

Representación del texto bíblico Juan 10, 22-30

El pasado sábado 10 de mayo, un grupo de jóvenes de Apóstoles de Lourdes fue invitado al Colegio Nuestra señora del Rosario en Monteros (Tucumán), para llevar a cabo una interpretación del pasaje bíblico Juan 10, donde Jesús se revela como el Buen Pastor. Esta actividad no solo fue una representación teatral, sino una invitación a vivir la fe de manera más cercana y personal, recordándonos que Jesús es nuestro pastor, que nos protege y nos cuida en cada paso del camino.

La misión de Apóstoles de Lourdes comenzó con un ambiente de alegría y esperanza, en el que la música y la animación jugaron un papel fundamental en elevar el espíritu de todos los jóvenes. Se trataba de una experiencia única que no solo involucra la Palabra, sino también la música y el movimiento y que, acompañados por la música de Apóstoles y sus coreos, generaron un ambiente de unidad y compañerismo con la mirada puesta en Dios, que como padre une a todos sus hijos en una misión de amor.

La representación de la obra “El Buen Pastor” fue, sin lugar a dudas, el punto clave de la noche. Los narradores, iluminados por el Espíritu Santo, transportaron a todos a los tiempos bíblicos, cuando Jesús caminaba entre la multitud, predicando amor, esperanza y salvación. A través de sus palabras, se reflexionó sobre el cuidado inmenso de Jesús por sus ovejas, un amor que trasciende el tiempo y las circunstancias. Los narradores con cada reflexión invitaron a los corazones a acercarse más a ese Jesús que no solo nos guía, sino que nos acompaña en nuestras luchas diarias.

Además, la canción “Buen Pastor” representada por el pueblo logró conectar de manera aún más dinámica y visual con el mensaje que la obra intentaba transmitir. Ese pueblo también somos nosotros que nos dejamos guiar por Él y por su voz.

Por supuesto, el corazón de toda la obra fue Jesús, quien conmocionó a todos con la canción “Te llamo”. Su figura, representada con mucha emoción, bajó de los textos para acercarse a cada uno de los presentes, en un acto de cercanía y compasión que tocó profundamente los corazones de todos los que lo miraran.

 

La misión silenciosa, pero igualmente importante, fue realizada por aquellos que se encargaron de la logística, la musicalización y los detalles organizativos que permitieron que esta experiencia fuera un éxito. Si bien no estuvieron al frente del escenario, su dedicación y esfuerzo fueron fundamentales para que todo saliera de la mejor forma psoible. A través de su servicio silencioso, se reflejó el verdadero espíritu del buen pastor, que trabaja incansablemente, a veces desde las sombras, para que sus ovejas puedan encontrar el camino.

 

Esta vigilia, esta experiencia de fe, fue una hermosa oportunidad para que cada uno reflexionara sobre su relación personal con Jesús. Así como el Buen Pastor cuida de su rebaño, nosotros también somos llamados a escuchar su voz, a seguirlo con confianza y a compartir su amor con los demás.

 

La obra "El Buen Pastor" no solo dejó una huella en el alma de los jóvenes, sino que también sembró un compromiso renovado con la misión que Dios tiene para cada uno. En tiempos de incertidumbre, el mensaje es claro: Jesús está aquí, guiándonos, protegiéndonos y amándonos sin cesar. Que esta vigilia sea solo el comienzo de un camino de fe más profundo y auténtico, con Jesús como el Buen Pastor, siempre cercano y lleno de amor.

 

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